SERIES METAMORFOSIS - INTERIOR Y EXTERIOR

Eloisa Sanz en su obra Metamorfosis, muestra un panorama de gentes y fenómenos más omenos naturales en lucha existencial, que se expresa a través de una diversidad de planos de formas irregulares y ordenamientos imprecisos,como si este su cosmo personal quisiera salirse del campo visual para continuar como un eco recogiendo escenas sucesivas para llevar la fantasía, o la realidad que esta en el subconsciente, a las fronteras, donde del caos y el orden se unen.

La figura humana es la protagonista en una selva complicada de la que intenta liberarse: con colores rojos, verdes, morados marrones. Dice Miguel Logroño que ese emparejamiento que a veces formula espacialmente estos trabajos acentúa también otra circunstancia de tal dinamismo: podría ser el desdoblamiento de lo narrado y sus protagonistas, el positivo y negativo que enmarca la mirada de la pintura como en un intento de contemplar los diversos comportamientos que pueden tener unas mismas situaciones.

JOSE PEREZ GUERRA




TELLUS

Eloisa Sanz pertenece a una generación que creció sabiendo que la pintura es un ejercicio lento, que requiere de tiempo y disciplina. En su obra se debate entre construir y descomponer cada cuadro, renunciando a ofrecer imágenes estables, contenidas en beneficio de ser fiel a su proceso de trabajo,transformando sillas como imagen y objeto y luchando contra un soporte cuya regularidad no le sirve.

En la serie Contraste Antagónico, Exterior e Interior (1992) tiende a jugar con dos módulos, oponer dos soluciones, la tensión entre interior y exterior, entendida no como efecto sutil para provocar juegos de percepción sino como la coexistencia no siempre fácil de dos miradas. El tema del espacio actúa como eje central de definición conceptual en torno al cual giran el resto de los componentes del lenguaje.

La pintura con la que la pintora Eloisa Sanz abrió los años ochenta era deudora de unas elecciones pictóricas nada complacientes.

En la serie Tellus no duplica la apariencia externa del motivo, refleja un encuentro solitario, un proceso de interiorización entre interior y exterior existiendo un pulso de inevitable mezcolanza, y atractiva confusión, resuelto siempre con con una fidelidad pictórica admirable. La manera de introducir el gesto,de llevar marcando la pincelada vertical,de atravesarla-entrelazarla casi con brochazos mas ligeros, degradados de color dibujando encima tramas y líneas serpenteantes.

Lo que se tramiten la serie Tellus, es ese momento en que se dan cita la evocación de un paisaje que es mucho mas que una presencia física y un modo de mirar que reafirma la fe y la deuda con la pintura.

MIGUEL FERNÁNDEZ CID



LA PINTURA DESBORDADA - TELLUS

La pintura de Eloisa Sanz , se caracteriza por recrear un mundo plástico abstracto donde se encuentran ecos de plantas, fragmentos de cielo o surcos de agua, elementos de la naturaleza que son absorbidos o fagotizados por la propia pintura que emerge impetuosa sobre ellos. Son cuadros formados por agregación de planos, imágenes, texturas , y formas que se superponen siguiendo estructuras compositivas, basadas en la macla. Pero, por encima de las formas y los colores se aprecia una carnosidad pictórica y una exuberancia plástica que conduce al desbordamiento de los límites convencionales del cuadro.

JAVIER MADERUELO




JARDIN DE SUEÑOS

Mediante falsas perspectivas, planos despegados, acetatos lechosos y un mobiliario singular, Eloísa Sanz trata siempre de sacar a la pintura de sus casillas. Sí, es una pintura que está, literalmente, “a la conquista del espacio”, que nunca se conforma con reposar en una superficie, que juega con el ojo al dentro/fuera. En las obras de esta exposición están presentes sus motivos de siempre: formas vegetales y alusiones arquitectónicas.

Pero al colorido habitual, verde, morado y ocre, se suman ahora amplios planos blancos, como si empezara una reforma del lugar. Nuevas son también las inflorescencias: mínimos matorrales que nos sorprenden con volúmenes auténticos. Mención especial merecen los muebles híbridos ¿Podemos imaginar una mesa sentada en una silla? ¿Un aparador cuyos cajones vomitan respaldos? Eloísa los ha imaginado y los ha hecho.

JOSÉ MARÍA PARREÑO



VERDE Y CRISTAL

Federico Garcia Lorca escribió:

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustias dibujados.


Elijo este poema para trazar la genealogía a la que pertenece la serie de cuadros de la serie VERDE Y CRISTAL que presenta la pintora Eloisa Sanz. Constituye una novedad en su trayectoria,una pagina insólita sin embargo con su vocabulario de siempre. Una etapa nueva para ella pero también,como veremos un eslabón mas de una cadena de creaciones artísticas que desde el inicio mismo de la modernidad, ha identificado la ciudad por excelencia entre el campo de batalla entre el hombre y la naturaleza.

En esta nueva serie se mantienen intactos muchos de los rasgos fundamentales de su estilo:el plano pictórico astillado e irregular,el collage cubierto de pintura hasta hacerse invisible,sus colores característicos-verdes,ocres y morados ,las perspectivas forzadas e imposibles,la reiterada y casi asfixiante presencia de lo vegetal. Lo que añade ahora es la ciudad: la regularidad de la obra humana,el panel de las ventanas y el frió de la arquitectura.

En los cuadros ahí están los tallos que se escalonan hojas o pinceladas translucidos lirios de melancólico color .Todos intercalados con fachadas y perspectivas urbanas de procedencia fotográfica de gris cemento o sepia de ladrillo. Asi pues ,vegetación y arquitectura entrelazados en un abrazo mortal. Por eso pienso que en el caos inextricable de estos cuadros germina una posibilidad de futuro no deseada y por eso y por eso mismo quizá imprescindible. Encarnan en todo caso un sueño

JOSE MARIA PARREÑO



SERIE INTERIOR EXTERIOR

En la obra de Eloisa Sanz el tema del espacio actúa como eje central de la definición conceptual, en torno al que giran el resto de los componentes del lenguaje. Uno de los rasgos mas característicos de la obra de esta pintora y que en cierto modo se ha convertido en una suerte de estereotipo de identificación de sus propuestas pese a ocupar tan solo un sector concreto de las mismas, me refiero a la cuestión de la manipulación del soporte en aquellas piezas en que la artista rompe con los formatos convencionales de la tradición pictórica.

Pero ese sector singular concreto de su obra nace menos de la propia idea de transgresión o incluso del mismo énfasis creativo en torno a una objetivación y no meramente ideal del cuadro que de la necesidad de dar, en libertad, una respuesta adecuada y no mediatizada por la virtualidad de los soportes pictóricos.

De hecho el argumento sobre el que se construye, en lo esencial la pintura de Eloisa Sanz gira siempre en torno a la interrelación compleja entre distintos modos o niveles de representación y problematización pictórica del espacio.

FERNANDO HUICI